Defender un título mundial es una de las tareas más difíciles del fútbol. Desde que Brasil lo logró en 1962, ninguna selección ha podido repetir la hazaña. Argentina llega al Mundial 2026 con la misión de romper esa sequía, y lo hace con argumentos de sobra.
Una clasificación contundente
Argentina dominó la eliminatoria sudamericana de principio a fin. Terminó primera con 9 puntos de ventaja sobre Ecuador, el segundo clasificado. Los números hablan de una selección que no solo ganó, sino que lo hizo con autoridad y regularidad.
Lionel Scaloni ha mantenido la filosofía que funcionó en Qatar: un equipo que sabe sufrir, que defiende con intensidad y que tiene la calidad individual para resolver partidos en momentos puntuales.
La columna vertebral intacta
Lo más notable del proceso de Scaloni es la continuidad. La dupla central Cristian Romero y Lisandro Martínez sigue siendo una de las mejores del mundo. Rodrigo De Paul aporta la intensidad en el mediocampo. Julián Álvarez y Lautaro Martínez se han consolidado como una de las duplas ofensivas más letales del fútbol internacional.
A ellos se suman Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, que tras Qatar 2022 han crecido enormemente en sus respectivos clubes y llegan a este Mundial como figuras consagradas.
La pregunta que todos se hacen: Messi
A sus 38 años, Lionel Messi sigue siendo el centro emocional y técnico de Argentina. Fue el máximo goleador de Argentina en la eliminatoria sudamericana con ocho goles, demostrando que su capacidad para influir en los partidos sigue intacta.
La incógnita es física. El desgaste de una carrera extraordinariamente larga y las molestias que ha sufrido en la MLS generan dudas sobre su capacidad para sostener un torneo exigente de casi seis semanas. Si es su último Mundial, la motivación emocional será inmensa.
Grupo J: sin sustos aparentes
Argentina lidera el Grupo J junto a Austria, Argelia y Jordania. Sobre el papel, es un grupo que debería superar sin mayores complicaciones, lo que le permitiría gestionar esfuerzos de cara a la fase eliminatoria.
La maldición del campeón
Sin embargo, hay un dato que inquieta: la llamada "maldición del campeón". Desde 2006, el campeón vigente ha sido eliminado en la fase de grupos en tres de las cinco ediciones siguientes (Italia 2010, España 2014, Alemania 2018). Solo Francia en 2022 alcanzó la final como defensora del título, aunque perdió ante Argentina.
Scaloni y sus jugadores son conscientes de este precedente. La clave estará en mantener la hambre competitiva que los llevó a la gloria en Qatar, sin caer en la complacencia que ha derribado a otros campeones.