Hubo un momento, alrededor del minuto 80 del segundo partido de repechaje contra Polonia, en que Suecia parecía quedarse fuera de otro Mundial. El marcador estaba 2-2 y la presión era asfixiante. Entonces apareció Viktor Gyökeres.
El delantero de Sporting CP, que ya había sido la figura excluyente de la semifinal de repechaje con un hat trick ante Ucrania, volvió a demostrar por qué es uno de los goleadores más letales del fútbol europeo. En el minuto 88, recibió un balón filtrado, se sacó a su marcador con un recorte sutil y definió con potencia al primer palo. Suecia 3, Polonia 2. Boleto al Mundial sellado.
Cuatro goles que cambiaron la historia
La actuación de Gyökeres en la ventana de repechaje fue sencillamente extraordinaria. En el primer partido contra Ucrania, anotó tres goles que le dieron a Suecia una ventaja cómoda de cara a la vuelta. Contra Polonia, cuando el equipo de Graham Potter más lo necesitaba, apareció de nuevo con el gol del triunfo.
Cuatro goles en dos partidos decisivos. No se trata solo de la cifra, sino del momento y la manera. Cada uno de sus tantos fue una declaración de intenciones: precisión, potencia y una frialdad impropia de la presión que lo rodeaba.
El reencuentro con el Mundial
La última vez que Suecia participó en una Copa del Mundo fue en Rusia 2018, donde alcanzaron los cuartos de final. Desde entonces, la selección había pasado por un periodo de transición, con la retirada de Zlatan Ibrahimovic del panorama internacional y la búsqueda de una nueva identidad.
Gyökeres se ha convertido en el pilar de esa nueva identidad. A sus 27 años, llega al Mundial 2026 como una de las figuras más atractivas del torneo y con la responsabilidad de liderar la ilusión de todo un país.
Lo que viene: Grupo F
Suecia integra el Grupo F junto a Países Bajos, Japón y Túnez. Es un grupo competitivo, donde ningún resultado está garantizado. Pero si algo demostró Gyökeres en la clasificación, es que con él en la cancha, Suecia siempre tiene una oportunidad.
"Creímos en ello hasta el final", declaró Gyökeres tras el pitazo final contra Polonia. "Este equipo nunca se rinde. Ahora queremos hacer algo grande en el Mundial."
Si mantiene este nivel en Norteamérica, no sería descabellado verlo entre los candidatos al Botín de Oro.