Cuando se habla de favoritos y caballos negros para el Mundial 2026, Japón suele aparecer en la segunda categoría. Pero hay razones serias para pensar que esta clasificación se queda corta. La selección japonesa llega a Norteamérica con la generación más talentosa de su historia, jugadores consolidados en las mejores ligas del mundo y una identidad táctica definida que los hace incómodos para cualquier rival.
La herencia de Qatar 2022
En el Mundial de Qatar, Japón protagonizó dos de las sorpresas más grandes del torneo al derrotar a Alemania (2-1) y España (2-1) en la fase de grupos. Fueron eliminados en octavos de final por Croacia en penaltis, pero dejaron una impresión indeleble.
Esas victorias no fueron accidentes. Fueron el resultado de un plan táctico ejecutado con precisión milimétrica: pressing alto coordinado, transiciones letales y una capacidad de adaptación en tiempo real que sorprendió a dos de los mejores equipos del mundo.
Una plantilla de nivel europeo
Lo que distingue a este Japón de generaciones anteriores es la calidad y cantidad de jugadores en clubes europeos de primer nivel. Kaoru Mitoma, en el Brighton de la Premier League, es un extremo explosivo con una capacidad de desborde que preocupa a cualquier defensa. Takefusa Kubo, a sus 24 años, es una de las fuerzas creativas más peligrosas de La Liga con la Real Sociedad.
Daichi Kamada aporta experiencia y versatilidad desde el Crystal Palace. Wataru Endo, capitán del equipo y centrocampista del Liverpool, ofrece liderazgo y solidez en la medular. La lista continúa: esta es una selección donde prácticamente cada titular juega en una de las cinco grandes ligas europeas.
El estilo Moriyasu
Hajime Moriyasu lleva al frente de la selección desde 2018 y ha construido un equipo que sabe exactamente lo que es. Japón no intenta ser algo que no es: no busca dominar la posesión contra rivales superiores, sino competir en las facetas donde puede generar ventaja.
Su pressing es, según varios analistas, el más sincronizado del torneo. La disciplina táctica del equipo permite ejecutar cambios de sistema dentro del mismo partido sin perder orden. Y tienen la calidad individual para resolver en las áreas.
Grupo F: la oportunidad
En el Grupo F, junto a Países Bajos, Suecia y Túnez, Japón tiene una oportunidad real de clasificar e incluso de terminar primero. Países Bajos es el favorito, pero Japón ya ha demostrado que puede vencer a equipos de ese calibre.
La clave estará en el primer partido. Si Japón arranca con buen pie, la confianza del equipo se multiplicará. Y un Japón confiado es uno de los equipos más difíciles de enfrentar en el fútbol mundial.
Para tener en cuenta en tu polla
No subestimes a Japón en tus predicciones. Son el tipo de equipo que regularmente arruina las pollas de quienes solo miran el ranking FIFA y la reputación histórica. Un avance hasta cuartos de final no sería una sorpresa; sería la consecuencia lógica de años de desarrollo.